Mándala significa círculo en sánscrito. Los mándalas son figuras (como la que vemos en el dibujo de este texto) que parten de un centro distribuyéndose de forma geométrica hacia la periferia, dando como resultado formas equilibradas y bellas.
Estos atractivos y coloridos dibujos llaman la atención por la belleza de sus formas, no sólo los podemos apreciar en los dibujos pintados de los artistas, sino que podemos encontrarlos presentes en todas las formas geométricas de la naturaleza: las flores, los copos de nieve, los ojos, las manos, las galaxias, etcétera.
El arte de hacer y pintar mándalas es un arte originario de la India, el cual tiene como finalidad conseguir una alta concentración y relajación trazando y coloreando las distintas zonas de la figura geométrica.
La terapia con mándalas se desarrolló posteriormente en occidente con la finalidad de desarrollar la concentración y un estado meditativo profundo. El mándala es sencillo de hacer, y actualmente uno puede darse libertades creativas para desarrollar este arte. Uno puede simplemente coger los lápices de colores, las acuarelas o las crayolas y dejarse llevar por la inspiración, pintar según nos vaya sugiriendo la consciencia, nuestros estados de ánimo y nuestro pensamiento. Hay que recordar que el uso del color es una forma de identificar nuestros estados de ánimo pues cada color indica una frecuencia vibratoria.