Para cualquier atleta es esencial mantener una alimentación balanceada que le permita alcanzar su mayor rendimiento durante el ejercicio. Este fruto tropical cuenta con una variedad de nutrientes que estimulan el cuerpo.

El banano como combustible:

Si bien es verdad que no hay una dieta perfecta a la cual aferrarnos, por lo general se recomienda una fórmula de 60% de carbohidratos, 20% de grasas y 20% de proteínas.

Son estas proporciones las que refuerzan el protagonismo del banano, ya que es una buena fuente de carbohidratos.

Katie Hiscock, especialista en preparación física y terapia deportiva, explicó a la BBC que la “banana es una comida perfecta para hacer ejercicio: es compacta, nada complicada de llevar, fácil de comer y llena de nutrientes”.

Además de potasio, también son ricas en triptófano, el aminoácido que ayuda al organismo a producir serotonina, un neurotransmisor asociado con el estímulo positivo al organismo, y luteína, que ayuda a proteger la vista.

Brinda un poco más de energía que otras frutas, pero los gruesos de sus calorías son en forma de carbohidratos, por lo que es genial para reabastecernos de energía antes, durante y después del ejercicio.

Otras propiedades que contribuyen al rendimiento es su contenido natural de azúcares, que permite mantener el nivel de energía, una más que aceptable dosis de fibra y vitamina B6, que regula los niveles de glucosa en la sangre.

Según Roxanne Fisher, editor del área de salud de la BBC, es la combinación de nutrientes y cualidades energéticas las que convierten a la banana en uno de los “alimentos favoritos de los atletas”