NANOCOSMETICOS
29 septiembre, 2015La importancia del desayuno
20 octubre, 2015Para perder peso no es necesario comer poco y de manera aburrida. Solo hay que conocer la variedad de alimentos nutritivos que nos brinda la naturaleza, y saber combinarlos y distribuirlos.
Una dieta saludable es, ante todo, equilibrada. Incluye todos los alimentos posibles porque solo así puede brindarnos todos los nutrientes esenciales que el organismo necesita para funcionar. Debemos comer un poco de todo y en cantidad suficiente, evitando los excesos y buscando saciar el apetito gracias a la variedad de sabores. Nuestro cuerpo no podrá alcanzar su peso ideal eliminando los kilos de más si, con el complemento de la actividad física, una dieta nutritiva no nos provee de todo lo que necesitamos para estar sanos.
Es decir que debemos aprender las raciones necesarias de ciertos alimentos; en la dosis correcta, todos resultan energizantes y sanadores, pero en demasía aletargan el cuerpo, crean la obesidad y, poco a poco, dificultan el trabajo de los órganos.
El desequilibrio nutricional tan común en la dieta promedio actual se basa en un exceso de grasas y azúcares, provenientes de productos muy elaborados de origen industrial.
La falta de elementos como vitaminas y minerales impide el balance necesario para mantener el cuerpo sano (esbelto, delgado).
Es indispensable hacer otra aclaración: las comidas diarias deben proveernos de una larga lista de vitaminas, minerales, proteínas, fibras, grasas y muchos otros elementos que suelen presentarse en combinación. Es decir que un alimento presenta muchos de ellos, y no solo uno.
Las Grasas
Tienen muy mala fama en las dietas adelgazantes y suelen eliminarse a la hora de perder peso. Pero, al igual que todos los nutrientes que nos proveen los alimentos, son indispensables para el buen funcionamiento del organismo humano.
Las grasas son causantes de obesidad cuando se ingieren en demasía.
Si se consumen más de las que el cuerpo necesita transformar en energía, se empiezan a crear reservas adiposas que causan sobre peso.
Según la OMS, no mas del 30% de la ingesta diaria de calorías debe provenir de algún tipo de grasa: saturadas y las insaturadas.
Entre las grasas saturadas suelen provenir de las carnes vacunas, los lácteos enteros y los embutidos. Su consumo debe de ser muy medido.
La grasas insaturadas son mas beneficiosas y su principal fuente son los aceites elaborados a partir de los frutos, semillas u hortalizas oleaginosas.
Los hidratos de carbono
Son la principal fuente de energía, y ayudan a reducir las enfermedades cardiacas y el riesgo de cáncer, especialmente cuando el consumo de grasa es reducido. La OMS dicta que un promedio del 60% de la ingesta calórica diaria debe provenir de este nutriente. Pero esta cifra solo resulta benéfica si la cantidad de proteínas y grasas no excede sus propias dosis máximas.
Se encuentran en cereales, papas, legumbres, arroz, pastas, pan y banano; también, en azúcares que pueden provenir de frutas y verduras, miel, del azúcar común y productos de pastelería. Estos últimos deben consumirse con moderación.
Las Proteínas
Ayudan a mejorar la resistencia a las infecciones y traumatismos, aumentan la resistencia de la masa muscular y funcionan como reparadoras de las células. Sus principales fuentes son las carnes de res y de pollo, el pescado, l9os lácteos en general, los huevos, las legumbres y la soya.
Según la OMS, un 15% de las colorías de la dieta deben provenir de las proteínas.
Las Vitaminas
Son los elementos esenciales e indispensables para el correcto funcionamiento del organismo, y, aunque tan solo necesitamos dosis muy pequeñas de ellas, la dieta promedio actual suele ignorarlas o proeveerlas muy deficientemente.
Cada una de ellas tiene propiedades y funciones muy diferentes, y se obtienen de alimentos muy diversos.
Los Minerales
Las funciones de los minerales en el organismo son múltiples, como sucede con las vitaminas. Desde la formación de tejidos y huesos hasta la asimilación de los alimentos y nutrientes, nuestro cuerpo sencillamente no puede seguir adelante sin la pequeña pero crucial dosis diaria de minerales que demanda. Los minerales se originan en la tierra, y por lo tanto los vegetales nos los proporcionan más directamente que los productos de origen animal.
¿Cómo debemos comer?
Ahora ya sabemos que es lo que debemos comer, todos los nutrientes que necesitamos para que el organismo funcione en su estado óptimo.
La dificultad de toda dieta reside en cómo combinar los alimentos para alcanzar este equilibrio.
Según sus actividades diarias, su nivel de estrés, la cantidad de horas que duerme, su edad e incluso su genero, sus requerimientos nutricionales variarán notablemente: por esto, un día de semana necesita comer liviano, verduras y frutas, para obtener hidratos de carbono y conseguir energía rápido, mientras que los fines de semana puede hacer comidas más pesadas y menos energizantes, porque no requiere tanta vitalidad.
Lo que resulta más complicado es dejar atrás los vicios alimentarios adquiridos a lo largo de los años. La clave, aquí, es la paciencia. Con el tiempo, su cuerpo irá notando la diferencia, se sentirá más vital, ligero y lleno de energía. Así, comer sano será natural, incluso un deseo.
